No es ningún secreto que la cadena The CW no ha cosechado el éxito esperado, por no decir que ha sido un fracaso. El proyecto de fusionar las dos principales cadenas dirigidas al público joven para crear un canal más fuerte y sumar audiencia no funcionó como los directivos prevenían.
El primer año de vida de la cadena tuvo una trayectoria algo turbia, con bastantes cancelaciones, entre ellas la que posiblemente más dolió fue la de Veronica Mars (o quizá no dolió tanto, porque la tercera temporada dejaba mucho que desear). El caso es que esos huecos que iban dejando estas series iban siendo cubiertos por series de adolescentes ricos malcriados y derrochadores, véase Gossip Girl, o los remakes de Melrose Place y 90210. Pero este tipo de series parece que empiezan a perder fuerza, y empezamos a ver algunos síntomas de que The CW quiere renovarse.




