(Sin Spoilers)
Uno de mis propósitos seriéfilos para este año era dedicarle más tiempo a series británicas, así que después de Skins y Downton Abbey, era el turno de uno de mis personajes favoritos de la literatura inglesa con la serie Sherlock, aunque en este caso la BBC nos sorprendió al darle un vuelco a la historia tradicional, un Holmes situado en el siglo XXI.
